Um país a Dançar, República Dominicana

Depois do naufrágio de um dos navios da frota da primeira viagem de Cristóvão Colombo, em 1492, os marinheiros da embarcação fundaram a primeira colónia europeia do continente americano, a que chamaram La Navidad.

Mas a maior parte dos colonos partiu para o México, para o Panamá e para o Peru à procura de fortuna. Passados cinquenta anos de colonização espanhola, tinham morrido 300 000 índios, vítimas de chacinas e de doenças trazidas pelos colonos europeus.

Em 1697, a parte ocidental da ilha foi cedida à França e, mais tarde, tornou-se no Haiti. Depois de violência, de surtos de domínio francês e haitiano, a República Dominicana obteve a independência em 1865.

 Nos cinquenta anos seguintes, houve vinte e oito revoluções e trinta e cinco governos. Entre 1916 e 1924, os EUA ocuparam o país com o objetivo de manter a estabilidade. O país foi governado por ditadores até se transformar uma democracia, em 1966, depois de um segundo desembarque norte-americano. Atualmente, o país é governado por um presidente que é assistido pelo Senado e pela Câmara dos Deputados.

Hino

Quisqueyanos valientes, alcemos
Nuestro canto con viva emoción,
Y del mundo a la Paz ostentemos
Nuestro invicto glorioso pendón.
¡Salve el pueblo que intrépido y fuerte,
A la guerra a morir se lanzó
Cuando en bélico reto de muerte
Sus cadenas de esclavo rompió.
Ningun pueblo ser libre merece
Si es esclavo indolente y servil;
Si en su pecho la llama no crece
Que templó el heroismo viril.
Mas Quisqueya la indómita y brava
Siempre altiva la frente alzará:
Que si fuere mil veces esclava
Otras tantas ser libre sabrá.

Que si dolo y ardid la expusieron
de un intruso señor al desdén,
¡Las Carreras ! ¡Beller!... campos fueron
que cubiertos de gloria se ven.
Que en la cima de heroíco baluarte,
de los libres el verbo encarnó,
donde el genio de Sánchez y Duarte
a ser libre o morir enseñó.

Y si pudo inconsulto caudillo
de esas glorias el brillo empañar,
de la guerra se vió en Capotillo
la bandera de fuego ondear.
Y el incendio que atónito deja
de Castilla al soberbio león,
de las playas gloriosas le aleja
donde flota el cruzado pendón.

Compatriotas, mostremos erguida
nuestra frente, orgullosos de hoy más;
que Quisqueya será destruida
pero sierva de nuevo, jamás.
Que es santuario de amor cada pecho
do la patria se siente vivir;
Y es su escudo invencible, el derecho;
Y es su lema: ser libre o morir.
Libertad que aún se yergue serena
La victoria en su carro triunfal.
Y el clarín de la guerra aún resuena
Pregonando su gloria inmortal.
¡Libertad! Que los ecos se agiten
Mientras llenos de noble ansiedad
Nuestros campos de gloria repiten
¡Libertad! ¡Libertad! ¡Libertad!